Una noche mágica y familiar en la plazuela municipal, llena de color, cultura y alegría, donde disfrutamos de presentaciones de danza folklórica, música en vivo, obras de teatro y, por supuesto, los tradicionales antojitos mexicanos que deleitaron a chicos y grandes.
Gracias a todas y todos los que nos acompañaron en esta primera jornada llena de talento local, tradición y convivencia.
¡Y esto apenas comienza!